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lunes, octubre 15, 2007

POCA CABEZA

En la sección de News Review The Sunday Times el 29 de agosto de 1999 (como pasa el tiempo), Douglas Adams (todos somos un poco “autoestopistas galácticos” necesitados de una buena guía) escribió un artículo sobre Internet y nuestra oposición, consciente o no, a utilizar, comprender y asumir las nuevas tecnologías.

Douglas Adams viene a decir que todo es cuestión de dar tiempo al Tiempo:

1. everything that’s already in the world when you’re born is just normal;
2. anything that gets invented between then and before you turn thirty is incredibly exciting and creative and with any luck you can make a career out of it;
3. anything that gets invented after you’re thirty is against the natural order of things and the beginning of the end of civilisation as we know it until it’s been around for about ten years when it gradually turns out to be alright really.
Apply this list to movies, rock music, word processors and mobile phones to work out how old you are.
Que traducido, más o menos, al castellano:
1) todo lo que ya existe en el mundo cuando has nacido es normal.
2) todo lo que se inventó desde entonces y hasta que se cumplen treinta años es increíblemente excitante y creativo. Con algo de suerte incluso hasta se puede hacer carrera con ello.
3) todo lo que se ha inventado después de cumplir la treintena es contrario al orden natural de las cosas y es el principio del fin de la civilización tal como la conocemos, hasta que transcurren unos diez años, y gradualmente se convierten en algo bueno.
Solo es necesario aplicar esta clasificación a las películas, la música rock, los procesadores de texto y los teléfonos móviles para saber realmente la edad que uno tiene.

Aunque hablaba de las nuevas tecnologías, todas estas ideas se pueden extrapolar y aplicar a otros conceptos, incluida la política.
Mientras leía este artículo, me vino a la memoria una frase "real como la vida misma":
“El que de joven no es incendiario no tiene corazón y el que de viejo lo es, no tiene cabeza”.
Alguno se va haciendo viejo más rápido de lo que desearía.
Ante ello, tristeza y miedo me da, si para lograr tener un poco de lo segundo debo perder lo primero.

domingo, julio 16, 2006

¿UN METEORITO LA CAUSA DE SU EXTINCIÓN?


Hace diez semanas hemos logrado extraer en la Patagonia argentina los restos de un fósil reptiloide (situado en un estrato del Cretácico Superior, epoca Coniaciense, aproximadamente entre 89,9 y 85,8 millones de años) en excelente estado de conservación.
No sería noticia digna de mención, si no fuese por sus particulares características morfológicas y las extrañas estructuras que se encontraron asociadas al fósil.
Se trata de un dinosauroide, que podemos clasificar con mucha probabilidad, en espera aún de posteriores y más aquilatados estudios taxonómicos, dentro del grupo de los...
“Animalia/ Chordata/ Saurischia/ Terópoda/ Deinonicosauria/ Treodóntidae”....
Posiblemente fue un reptil bípedo y aunque por la disposición de los restos encontrados no nos permite confirmar fehacientemente este parámetro, la forma de la pelvis, la morfología de las cavidades acetabulares y la parte proximal de los fémures, nos hacen decantarnos a favor de esta hipótesis.
Presenta un cráneo muy voluminoso, si tenemos en cuenta las dimensiones del resto del cuerpo, lo que nos permite afirmar que su cociente de encefalización era muy semejante al de algunos de los actuales primates.
El cráneo tiene una particular alometría (la anchura es mas larga que la altura) y las órbitas oculares son elipsoides, grandes y proyectadas hacia delante lo que permitiría una buena visión estereoscópica.
También se observan significativas diferencias en la mandíbula respecto a otros reptiles. Tanto el maxilar superior como el inferior están desprovistos de dientes, presentando un revestimiento córneo.
En la parte frontal, donde se unen las dos mitades de la mandíbula inferior, el mentón se atrasa. Los angulos inferiores de las ramas ascendentes de la mandíbula están redondeados, proyectándose por detrás del arco zigomático. Estas medidas alométricas específicas producen un aspecto de cara “achatada” semejante a la que presentan los perros de razas con “cara de plato” y que da como resultado un hocico acortado.
Conserva tres dedos en cada mano, presentando una disposición del primer dedo respecto al segundo que implica la posibilidad de cierta oponibilidad entre ellos. Se confirma porque en el fósil se aprecia una forma estructural precisa de los huesos, en la región tenar, para realizar dicha función.
Hay una reducción clara del número de vértebras cervicales y huesos faringeos con las modificaciones precisas, lo que da lugar a un cuello corto y posiblemente a una musculatura asociada a los huesos que hace pensar en la existencia de un aparato fonador.
En el estudio realizado del esqueleto, no se objetivan vértebras caudales, lo que implica que estamos ante un reptil sin cola.
Por otro lado, no aparecen rótulas en las articulaciones fémoro-tibiales de las extremidades inferiores, presentando cuatro dedos en cada pie, acabados en una uña reducida y que posiblemente sería un refuerzo en el apoyo durante la marcha.
Hemos realizado estudios microscópicos de una pequeña parte de los huesos fosilizados, apreciando una estructura morfológica y celular semejante a los animales actuales de sangre caliente, lo que nos hace pensar que era un animal homeotérmico.
Lo que nos resultó realmente extraño fue la existencia de una estructura en forma de malla que cubría, a modo de protección, los huesos costales y las vértebras torácicas (se puede apreciar la textura reticular en la imagen adjunta al principio de este informe).
No hemos tenido tiempo de hacer un estudio exhaustivo de este material, pero sabemos que está compuesto por una aleación de hierro-carbono con un porcentaje de carbono de aproximadamente un 2%, con muy bajas concentraciones de impurezas como el azufre y el fósforo.
Se trata, por tanto, del metal que actualmente conocemos como acero de excelente calidad.