domingo, octubre 29, 2006

EVOLUCIÓN Y CEFALÓPODOS

Recuerdo las discusiones, a veces encendidas, que hace bastantes años manteníamos un grupo de jóvenes alumnos con una excelente profesora universitaria de zoología.
Era, sé que sigue siendo, una mujer de aspecto menudo y delicado, pero tenía la cualidad de mantener a raya los altos niveles hormonales que corrían por nuestros cuerpos mediante una equilibrada combinación de voz suave y mirada firme.
Hace muchos años que no la veo, algo imperdonable por mi parte dado que me resultaría muy fácil volver a disfrutar de su compañía y recordar con complicidad y nostalgia aquellos buenos momentos.
Prometo que pronto, ahora que estoy más libre de obligaciones, me acercaré por su departamento e intentaré corregir esta imperdonable desidia.
Sigo viendo, en su pequeña y blanca cara, la tenue y poco duradera lucha entre la leyes Lamarckianas del uso y desuso de los órganos y de la herencia de los caracteres adquiridos, contra la vencedora Teoría de la Evolución darwiniana.
Estoy seguro que en el fondo de su pensamiento, muy en el fondo, todavía subsiste cierta influencia del poco afortunado y no siempre comprendido Jean-Baptiste Lamarck.
Aquellas tardes pasaron rápidamente, pero aún permanecen ancladas en mi memoria con agrado y firmeza.
Muchas de las tendencias y suposiciones allí planteadas sobre la evolución de los distintos organismos fueron quedando en el olvido o relegadas a simples curiosidades con el paso del tiempo y los nuevos descubrimientos.
Me gustaría volver a retomar las discusiones mantenidas sobre uno de los grupos más oscuros, y a la vez más interesantes, desde el punto de vista evolutivo.
Me refiero a los Cefalópodos.
Estos animales siempre me parecieron unos invertebrados dignos de estudio por sus particulares y sorprendentes características tan parecidas en muchos casos a los vertebrados.
Su resistencia a desaparecer de la faz de la Tierra, a pesar de los muchos cambios e incluso cataclismos que tuvieron que soportar, es encomiable.
El último, hace 65 millones de años, dejó como supervivientes a casi 800 especies, con dos subclases: los Coleoideos que agrupa a los comúnmente llamados pulpos, calamares y sepias, y los Nautiloideos con dos géneros y cuyo representante más conocido es el Nautilus.
Los procesos evolutivos que dieron lugar a la actual diversidad de estos animales es evidente que están ligados a los distintos mecanismos adaptativos respecto a su flotación y a su especializada locomoción.
La falta de fósiles es uno de los problemas que existen a la hora de despejar las múltiples teorías planteadas en su evolución.
Mis posteriores ocupaciones laborales fueron por caminos menos teóricos y más pragmáticos.
Pero los grupos de trabajo y discusión formados en aquellas clases sobre la Teoría Evolutiva y sus derivaciones filosóficas marcaron mi pensamiento y aún lo hacen en la lejanía.

sábado, octubre 21, 2006

FUNDACIÓN E IMPERIO


Esto es historia-ficción.
Cualquier parecido con la verdadera Historia es mera coincidencia.

Todos los imperios, y sus culturas asociadas, que hubo y habrá en el Mundo tienen un principio, una etapa de desarrollo y crecimiento, luego una estabilización, para pasar a un declive y su posterior desaparición.
Las últimas etapas son un proceso lento, pero en continuo deterioro exponencial.
Se produce una degradación en todos los aspectos, que es más evidente en la corrupción de los comportamientos políticos y en un claro deterioro de la defensa de la propia cultura. Valores estabilizadores imprescindibles en el entramado organizativo de todo imperio que se precie.
Cuando esto ocurre, comienza la decadencia del imperio y suele concluir con su sustitución por otra u otras culturas y potencias emergentes que acaban ocupando su lugar.
En los dos últimos siglos, la supremacía o el dominio cultural y político en el ámbito mundial está representado por lo que podemos llamar la “alianza” anglo-estadounidense.
Pero el proceso comenzó mucho antes. Comenzó con la caída del Imperio Romano y de la cultura greco-romana asociada a este.
La estabilidad que implicaba Roma se vino abajo en un proceso que duró siglos y que abarcó todo un largo periodo que los historiadores denominaron “Edad Media”.
Los conocimientos, normas y códigos en los que se basaba toda la cultura grecorromana, origen de la futura civilización democrática, corrían el riesgo de desaparecer con el ocaso y destrucción del imperio.
Era imprescindible conservar tan importantes parámetros culturales.
Para ello, se precisaba una organización que reuniese y aglutinase todo el saber y los conocimientos dispersos por el imperio antes de que desapareciera.
Esta Organización debía de ser estable y permanente, con una autoridad estructurada internamente de forma jerárquica, inquebrantable e inflexible, pero a la vez versátil, resistente a los embates de los convulsos cambios que iban a producirse durante tan largo proceso, pero que supiese adaptarse a ellos.
Solo una Institución cumplía estos requisitos: una estructura basada en una creencia religiosa.
Una religión. La religión de los cristianos. La Iglesia Católica.
Una religión monoteísta de origen judío y que tras recibir el barniz de la cultura greco-romana se convirtió en la religión oficial del imperio.
Crecida y difundida al amparo del poder que emanaba de los emperadores de Roma, supo siempre mantenerse al lado de la autoridad política. Muchas veces, en simbiosis perfecta, logró controlar y dirigir el poder político de acuerdo con sus intereses no siempre espurios.
Cuando las estructuras política y económica se resquebraban, solo esta permaneció intacta y segura. Es más, aumentó su poder y su influencia a medida que iba aumentado el deterioro de las otras.
La Iglesia Católica era ideal para servir de receptáculo y amparo de toda la Cultura greco-romana. Y lo hizo con notable sabiduría y dedicación. No solo la preservó e impidió su deterioro, sino que en ciertos momentos logró engrandecerla y reforzarla con aportaciones dignas de elogio, buscando una mayor perfección del ideal griego.
El paso del desierto fue largo, y a veces oscuro y doloroso. Pero la semilla de una Cultura, guardada y protegida en las iglesias y conventos cristianos, sirvió de estímulo para el nacimiento de una nueva y poderosa Europa que tuvo el poder de dominar el mundo durante varios siglos.
Pronto esta función de custodia y protección de la Cultura, realizada por la Iglesia, dejo de ser considerada como necesaria al pasar a manos de las nuevas y poderosas estructuras sociales, nacidas al amparo del Imperio. Con ello, la Iglesia pierde el poder terrenal que llevaba implícito el monopolio de recopilar y guardar todo el Saber acumulado.
Como en todo Imperio que se precie, el declive comienza a percibirse en el entorno que rodea a la civilización occidental.
Todo empieza con el deterioro de los valores que sirven de base a dicha Civilización. Ante cualquier agresión externa o interna a esos valores, la respuesta es fingir que no se ve, no se siente, no se aprecia el ataque como tal. La reacción es mirar para otro lado. Nada tiene importancia.
Con ello lo único que se logra es que los atacantes se sientan fortalecidos ante tanta cobardía. Las siguientes agresiones son más atrevidas, descaradas e intensas. Los ofensores se consideran ofendidos.
La autocomplacencia, la búsqueda del hedonismo como valor absoluto, la huida por el camino más fácil, la falta de coraje ante las dificultades, la dejadez, la falta de creencia en los valores democráticos como pilares de la Civilización, hacen el resto.
Para que una Cultura permanezca, lo primero que se necesita es la existencia de individuos, personas, que crean en ella.
El Imperio Romano comenzó su desintegración cuando las legiones que defendían sus fronteras fueron constituidas por mercenarios reclutados entre los propios enemigos.
Las invasiones más rápidas y efectivas se hacen desde dentro.
Pero eso es el futuro. Pura historia-ficción.

martes, octubre 17, 2006

Y ME MIRAS, Y TE MIRO


Por que siento que sientes
Cuando vibra mi piel por un gesto
Sonrío despacio, es tu aliento
Bucle del tiempo aturdido
Y me miras, y te miro

Descubro el silencio, un olvido
Un año más, uno menos
Bajo tus pestañas se ocultan
los rincones perdidos
Y me miras, y te miro

Paraísos de oscuros secretos
Sensación de humedad encubierta
Mano que roza una curva
Se pierde, se acerca, me aturde
Y me miras, y te miro

Encuentros, ausencias, descuidos
Clandestinos besos furtivos
Pequeñas tristezas, alegres rumores
Cobijos de ofensas, ternuras o mimos
Y me miras, y te miro


RECORTES

AYUDA

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DESIERTO

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SIMBIOSIS


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DESTINO

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SOMBRA

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CAZADOR

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VÍCTIMA

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PAREJA

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AMOR

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PELIGRO

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CATARATA

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OTOÑO



domingo, octubre 15, 2006

EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE

Hoy me encontré con un señor que podría tener unos, muy bien llevados, ochenta años.
Vestía con exquisita distinción un buen traje gris, camisa blanca y corbata. Me fijé que llevaba gemelos y pasador de corbata. Sus zapatos estaban relucientes.
Llevaba buen paso, supongo que en dirección a una de las iglesias de la pequeña villa norteña donde vive. Era cerca del mediodía y las campanas tañían llamando a la misa de las doce.
Yo iba en dirección contraria y cuando llegamos a la misma altura, se detuvo.
Con mirada triste y voz emocionada me dijo:
-Le envidio. Pasea usted con el único amigo que va a tener en su vida.
Puse cara mitad de asombro y mitad interrogativa. Al mismo tiempo que le preguntaba:
-¿Tiene usted uno?.
-Lo tuve durante doce años. Por desgracia se me murió hace cinco.
-Cuídelo- Continuó diciendo.
-Aún recuerdo lo mal que lo pasé cuando lo perdí- Mientras decía esto, sus ojos se llenaron de lágrimas.
-¿Por qué no busca otro?- Le pregunté.
-Ahora ya no me dejan tener otro. Vivo en una residencia de ancianos y no los permiten.
Desconcertado, sin saber muy bien que decir, me despedí con la excusa de seguir el paseo.
El anciano miró hacia abajo y una pequeña sonrisa se dibujó en sus pálidos labios.
Unos vivarachos ojos le devolvieron la mirada.
Dio media vuelta y continuó su camino.
Miré hacia atrás, noté que su paso era más lento, me pareció que su figura se había empequeñecido a pesar de la poca distancia recorrida.

miércoles, octubre 11, 2006

ADIVINA, ADIVINANZA


En estos últimos días de necesaria permanencia en la cama, me he dedicado a uno de mis grandes vicios. "Zappinear".
Y viendo lo que se veía lo hice con profusión.
A determinadas horas mañaneras predominan los múltiples anuncios sobre el dinero rápido que casi te regalan en el acto y sin pedir nada a cambio.
Bueno, solo piden el 25% de interés. Un interés muy interesado.
Ya estaba aburrido y con sobrecarga en el aparato flexo-extensor del índice derecho, cuando tuve la enorme ¿suerte? de caer en un canal televisivo de los llamados provinciales.
¿Fue suerte o premonición?.
Esta pregunta es difícil de responder. Otro día preguntaré al busto parlante.
Seguro que me aclara la duda que me corroe.
Pues, como iba diciendo, en ese canal estaba una señora de mediana edad sentada detrás de una mesa y hablando con otra que, al parecer, había llamado por teléfono.
Era una supuesta adivina, una nigromante, una adivinadora del porvenir.
Vamos, lo que se llama una “echadora de cartas”.
Me picó la curiosidad, la carne es débil, y quedé a oír lo que decían.
La conversación se parecía mucho a lo que sigue:

La Adivina:
-Tenemos una nueva llamada.
-Hola, buenos días. ¿Desde donde llamas?-.
(¡Ya empezamos!. ¿Pero ni siquiera por el número de teléfono saben desde donde llaman?. Podría ser una llamada por móvil, en cuyo caso el “coordinador” podría hacer unas preguntas previas con la excusa de un filtrado “inteligente” y luego pasarle los datos por un “pinganillo” a la paranormal).

La Crédula:
-Desde ...... (Ciudad de más de 100000 habitantes, que una es tonta pero no tanto, no vayan a reconocerla).

La Adivina:
-¿Cómo te llamas y en que año naciste?-
(Que poco poder profético que no es capaz de adivinar ni el nombre ni la edad).

La Crédula:
-Soy Aries y nací en el 76-

La Adivina:
-¿Qué quieres saber?, Aries-
(Me está desilusionando, ¿no se supone que es adivina?).

La Crédula:
-Quería preguntarte por un chico con el que salgo. Si tengo futuro con él-.
-Necesito saber si voy a ser feliz a su lado-.
-Y es que confío mucho en ti. Pues ya otra vez me acertaste todo-.
(¡Vaya!. No es la primera vez que la engañan).

La Adivina:
Mira de reojo a la cámara, con mirada comprensiva y cierta superioridad.
Coge las cartas, las baraja, las corta, las vuelve a barajar, las mira, nuevo corte, vuelve a mirarlas.
Despacio, sin agobios, dándose su tiempo.
Y es que el tiempo es oro.
Que se lo pregunten al recibo de teléfono del próximo mes.
Pone cara de preocupación. Comienza a echar la cartas sobre la mesa. Las va colocando en una posición determinada. Como si jugase un solitario.
Mientras toca con suavidad y cariño las cartas, dice :
-Hace poco tiempo que sales con él, ¿verdad?-.

La Crédula:
-Un par de meses-
-¿Cómo lo supiste?-
Dice con voz alegre. Con la alegría de saber que no está tirando el dinero.
(Si será.... ¿No se da cuenta de que en sus propias preguntas ya va implícito que casi no conoce al chico?).

La Adivina:
-Bueno, las cartas me dicen que hay otra persona-.
Y acaba la frase bajando el tono de voz. Como si descubriese un secreto muy oculto.
Siempre acierta.
Esa otra persona puede ser la esposa de él, el marido de ella, otra amante, otro amante, la suegra, la nuera, vale incluso la chica de la limpieza que un día miró de reojo al chico.
La contestación de la crédula es decisiva.

La Crédula:
1ª contestación:
-Si. Mi madre no quiere que salga con él-
La adivina se fía más de la madre que de la hija (sobre todo si la madre no llama a su consulta) y la respuesta es evidente.

2ª contestación:
-Es que él está casado. Pero me dice que va a dejar a su mujer-.

La Adivina:
En el primer caso:
-No veo mucho futuro en esa relación. Pero debes de darle un tiempo para ver si las intenciones del chico son buenas-.(Después de cerrar la puerta, siempre deja una ventana abierta para poder salir en caso de que la madre no tenga razón).

En el segundo caso:
-Las cartas me dicen que te está utilizando-. (Se lo dice la lógica).
-No es buena esa relación, está basada en la mentira y no tiene futuro. Al menos a medio o largo plazo- (Las posibilidades de que deje a su mujer son pocas. Si alguna vez lo hiciese, quien miente una vez lo puede hacer mil veces. Al menos a medio o largo plazo).

La Crédula:
-Gracias, me ayudaste mucho-
-Buenos días y hasta la próxima-

La Adivina:
-Siempre estaré aquí para ayudarte-.
(A sacar el dinero de tu cartera y meterlo en la mia).
Recoge las cartas, mira a la cámara y dice:
-Si quieres hacer como ella, solo tienes que llamar al número que aparece abajo en la pantalla... Y si quieres tener una entrevista personal en mi consulta llama a mi número privado para pedir hora-. (¡Que nivel!. Hay que pedir vez).
Vuelve a barajar las cartas y de nuevo se oye el sonido del teléfono.
-Creo que tenemos una nueva llamada-
De nuevo vuelve a funcionar toda la parafernalia.

La Crédula:
Voz cansina, parece deprimida y por el tono es de una mujer de mediana edad. Pregunta por su futuro en el trabajo.

La Adivina:
-Te veo que estás bloqueada, no te agobies. Ya sabes que para florecer en el trabajo primero hay que sembrar-. (Pura sicología de andar por casa).
-Tienes que abrirte a otras posibilidades. Las cartas me dicen que ahora el trabajo está mal pero que tendrás nuevas posibilidades, no son seguras pero están ahí-. (Si la voz es depresiva seguro que, o no tiene trabajo o está a punto de perderlo o es un trabajo mal remunerado. Siempre puede aparecer un nuevo trabajo de igual o peor calidad que el que tiene).
-Veo que alguien te echó el mal de ojo. Debes de pasar el agua y debes hacer el ritual para quitar el mal de ojo. Y de vez en cuando tienes que protegerte con la cruz de Caravaca. Te aconsejo que vayas a mi consulta privada para que pueda ayudarte-. (Y sacarte más euros si cabe).

El teléfono seguía sonando.
La adivina encantada de la vida.

No se si fue el efecto del sobrecito para la gripe o que tanta estupidez empezaba a hacer efecto, pero pronto comencé a sentir que los párpados se me cerraban.
Justo a tiempo de apretar con el índice el botón “Off” del mando de la televisión.

martes, octubre 10, 2006

DE REQUEMADOS A AGUA DE ARROZ


Bueno. Ya estamos en ello.
Uno va recuperando la "normalidad".
Después de varios días de lucha contra el minúsculo virus.
Se nota que esto va algo mejor.
Pero, ¡cómo cuesta vencerle!.
Y es que no hay enemigo pequeño.

Se empieza la guerra “mojando” pañuelos.
Y te acuerdas de los “requemados”.
Acabas re-quemando un cazo.
Salpicando de caramelo media cocina.
Incluso llegas a quemarte la mano.
Y encima, todo va de mal en peor.
Pero, ¡que bien sabe el caramelo con leche!.
Luego pasas a la miel con limón.
Vahos de eucalipto.
A sudar en la cama bajo tres mantas.
Y nada...
Estás perdiendo todas las batallas.
Incluso temes perder la guerra.
Por momentos crees estar en la “madre” de todas las guerras.
No tienes más remedio que dar un salto cualitativo.

Empieza la danza de la farmacopea.
Pomada grasienta en el pecho con olor penetrante.
Jarabe dulzón para esa tos agarrada.
Se agarra tanto que no te suelta.
Luego unos sobres con sabor a todo,
menos a lo que dicen que saben: a naranja.
Te dan sueño, pero no te quitan lo que prometían quitar.

Ya van 5 días de tos, dolor de cabeza, fiebre, tiritonas...
Vamos, lo típico en una gripe poco original.
Te duelen hasta los pocos pelos que te quedan.
Hasta que la susodicha deja de ser convencional.

Pues eso. ¡Cómo éramos pocos, parió la abuela!.
Dolor en la frente y a los lados de la nariz.
Cambio de color en los pañuelos.
Se une la sinusitis a la fiesta.
Nuevo salto en el tratamiento.
Al parecer, los virus sacan a bailar a las bacterias.
Toca antibióticos.
Después de unos interminables días, remite casi todo...
Para comenzar la diarrea.
La flora intestinal no se lleva demasiado bien con ciertas cápsulas.
Y es que no hay nada como un buen tratamiento.
Para rematar la faena.


domingo, octubre 01, 2006

AMOR ETERNO

Amor mío.
Sé que estás ahí.
Esperándome.
Cuando te encuentre, sabes que te poseeré.
Ese día, o más tardar al siguiente, te llevaré a la cama.
Sin tu permiso; me acercaré, tocaré todo tu cuerpo y lo haré mío.
Cuando lo haga, te dejaré con una enorme sensación de cansancio.
Sentirás el deseo de entregarte al máximo,
sin voluntad para negarte a mis deseos.
Lentamente lograré erizar todo el vello de tu cuerpo.
Haré que cada uno de los poros de tu piel,
transpiren brillantes gotas de sudor.
Conseguiré hacer que suspires, tiembles y gimas intensamente.
Te dejaré sin aliento, sin aire.
Sentirás todo tu cuerpo ardiente.
Tu cabeza, por momentos, creerás que va a estallar.
Mientras esté contigo no querrás salir de tu cálida cama.
Y... Cuando yo termine, me iré sin despedirme.
Con la firme convicción de que...


¡Un día volveré!.

Firmado:



--------------------
-Recibí la primera advertencia hace una semana-
-Al final-
-¡¡ Me encontró !!-
-Uno va, para cuatro días, con un "trancazo" de los que hacen época-

viernes, septiembre 29, 2006

EL HUEVO DE LA SERPIENTE

Es una buena película pero no es de las mejores de Ingmar Bergman.
El director nos plantea una visión aterradoramente pesimista de la soledad y, quizás como algo secundario a esta idea global de desamparo, se aprecia una alegoría del nacimiento del nazismo en la Alemania de los años 20.
Nos remarca el nacimiento de toda ideología autoritaria, ya sea política o religiosa. Con un comienzo lento, que va impregnando las mentes sutilmente al principio, para luego continuar creciendo con más intensidad y violencia.
Al final, o estás conmigo o contra mi.
Pone de manifiesto el gran poder que tiene la propaganda como factor modificador de las conductas. Cualquier cosa vale para cambiar la forma de pensar del pueblo. Un mitin, un acto cultural, un acto religioso.
"Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad".
Mediante la propaganda se proyecta y crea un enemigo, ya sea real o imaginario. Y esta imagen contiene todos los males que aquejan a la sociedad.
Un adversario que corrompe a la sociedad desde dentro y desde fuera. Es la imagen que necesita todo sistema totalitario para la manipulación de las masas.
Enfoca el odio sobre una idea repetida machaconamente para así distraer a la opinión pública de los verdaderos problemas y, sobre todo, de los verdaderos culpables.
Un pueblo oprimido, lleno de miseria y desolación, con unos dirigentes manipuladores y despóticos es el caldo de cultivo para el comienzo de una ideología dictatorial.
El problema se agrava si existe el apoyo de una clase teocrática escluyente, que se autocomplace en el odio a todo aquello que no está de acuerdo con sus ideas religiosas.
Al final de la película el médico pone de manifiesto el gran error que comete la Historia al juzgar el nacimiento y desarrollo de toda idea opresora y la forma que tiene de reaccionar ante ella.
Observa impávida su comienzo y desarrollo, ve que es obvia y evidente, pero no hace nada para evitarlo, antes al contrario, disculpa y justifica los ataques a las ideas democráticas mediante una autocensura global.
Una censura generalizada, complaciente, temerosa y cobarde, que ataca directamente a la base de la civilización y a sus principales principios. Asumida por todos aquellos que prefieren no moverse con tal de aparecer en la foto.
Se comienza censurando a Mozart por un posible concepto crítico que pueda presentar la puesta en escena de una obra suya frente a ciertas religiones y se acaba renegando de la libertad como valor supremo de nuestra Civilización.
A través de la frágil cáscara del huevo, se aprecia la silueta convulsa y maligna de una pequeña serpiente que crece demasiado rápido y que acabará devorando los principios e ideales de una pusilánime Cultura nacida hace 2500 años en la más famosa ciudad-estado de la antigua Grecia.

lunes, septiembre 25, 2006

SOLO UN CUENTO

Un cuento que Tchaikovsky transformó en un Ballet.
Un ballet donde todos danzamos.



... en el Reino de los Dulces, el Hada de Azúcar organiza una fiesta donde los dulces bailan en honor de los invitados.

Clara y su querido Cascanueces habían vencido al malvado rey ratón y a sus secuaces.
Por fin, nunca más unos pocos mantendrían aterrorizado a todo un reino.
Los dulces súbditos interpretan famosas danzas...
Clara despierta debajo del árbol de navidad y se da cuenta que solo fue un hermoso sueño.
A su lado está su querido cascanueces con forma de soldado...


domingo, septiembre 24, 2006

TRÁGICA HISTORIA

Pierre Loti escribió una triste y dramática novela llamada “Madame Chrysanthème”.
Posteriormente David Belasco realizó una obra de teatro basada en dicha novela. En esta obra teatral se inspiraron Giuseppe Giacosa y Luigi Illica para elaborar el libreto de la famosa ópera “Madama Butterfly” que compuso Giacomo Puccini y que fue estrenada en la Scala de Milán el 17 de febrero de 1904.

La acción transcurre en Nagasaki a finales del siglo XIX y relata la trágica historia de la geisha Cio Cio San ( Butterfly) enamorada del oficial americano Pinkerton cuyo barco está anclado en el puerto por unos días.
Pinkerton, para obtener sus favores, la engaña casándose con ella.
Para poder hacerlo, Cio Cio San renuncia a su religión, cultura y familia.
La fiesta nuncial se ve turbada por la aparición de su tío Bonze que maldice a Butterfly por haber traicionado sus ancestrales costumbres y obliga a sus parientes para que abandonen la ceremonia dejando a los amantes, solos, ante su destino.
Pocos días después, Pinkerton no tiene más remedio que marchar, pues su barco zarpa inmediatamente. Unos meses después de la partida del oficial americano, Butterfly da a luz un hermoso niño fruto de su amor.
Confiando en la vuelta de su amado, rechaza una oferta de matrimonio de un rico noble, el príncipe Yamadori, a quien no soporta.
Pasan tres años sin que tenga noticias del militar. Pero un día llega un barco de guerra que Butterfly reconoce.
Ella, llena de felicidad, le espera sin dormir durante toda la noche.
A la mañana siguiente aparece Pinkerton, por fín, pero acompañado de su mujer americana Kate y del cónsul americano. Todos ellos le piden a Butterfly que les entregue al niño.
Butterfly no tiene más remedio que aceptar la amarga verdad.
Rota por el dolor toma en sus manos el puñal con el cual se diera muerte su padre y sobre cuya afilada hoja se puede leer una sentencia inexorable:
"Con honor muere quien no puede conservar la vida con honor".
Butterfly, después de despedirse tiernamente de su hijo, se da muerte, sacrificando así su vida, mientras oye a lo lejos la voz de su amado que se acerca.

La sublime Renata Tebaldi, gran rival de Maria Callas, interpretó ésta ópera en la década de los cincuenta con enorme éxito.




Cuando la inexperiencia, la simpleza y/o la ingenuidad se unen a la falsa creencia de pensar que todo el mundo es intrínsecamente bueno...
Cuando mediante la marrullería, la manipulación y el engaño se intenta ocultar verdades, perseguir profundas y arraigadas ideas, alterar costumbres o anular tradiciones...
Los resultados pueden ser nefastos para el que origina y fomenta el conflicto. Pero, sobre todo, para los subordinados de ese iluso y utópico idealista.

martes, septiembre 19, 2006

TODOS SOMOS... COBARDES

Este año se han cumplido 50 años de la muerte, en el Berlín-Este, del dramaturgo y poeta alemán Bertold Brecht, fallecido el 14 de agosto de 1956.
Pocos conocen los avatares que sufrió durante toda su vida por gritar en favor de su pensamiento marxista.
Le tocó huir de una Alemania donde las ideas nazis eran la fuerza dominante.
Primero fue a Dinamarca (una de sus obras más famosas fue escrita por él en ese país: Galileo Galilei) , luego a Finlandia y Rusia.
Al final acabó en Estados Unidos, en la localidad californiana de Santa Bárbara, donde colaboró como guionista para el gran director de cine Fritz Lang.
De este país también tuvo que escapar, en pleno auge del makartismo, ante el acoso del “Comité de Actividades Antiamericanas” por sus ideas revolucionarias.
En 1947 viajó a Suiza donde estuvo un año. Obtuvo la nacionalidad austriaca y logró pasar al Berlín-este.
Allí crea su propia compañía y tras dedicarse al teatro durante sus últimos años, falleció a la edad de 58 años.
Siempre defendió sus ideas, pero en la justa medida para no ser inmolado por de ellas.
Es famosa su frase:

“Sólo la violencia ayuda allí en donde la violencia reina”.

Desde siempre se le atribuye el “poema” (realmente era parte de un sermón): “Cuando los nazis vinieron...”
Pero en realidad fue escrito por Martín Niemöller, pastor luterano alemán que pasó parte de su vida en varios campos de concentración nazis.
Hay numerosas variantes del escrito, ya que éste fue modificado cuando la ocasión lo precisaba y de acuerdo con las circunstancias de cada momento.

La versión más conocida dice así:

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

Me viene a la memoria François Marie Arouet (Voltaire) y su apócrifa frase (y es que uno ya no se puede fiar de nada ni de nadie):

“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo”.

Y, AHORA, cuando alguién tiene la valentía de expresar en voz alta y clara una idea lógica, realista y "racional"...

¿Donde están aquellos que dicen profesar y defender la tan manipulada "Libertad de Expresión"?.

miércoles, septiembre 13, 2006

SIC TRANSIT GLORIA MUNDI

Que pasajera es la gloria. Donde antaño hubo grandes y poderosos imperios, hoy solo queda arena y viejas piedras desgastadas por el viento.
Hace algunos años, aprovechando unas vacaciones, hice un viaje a Egipto.
En una de las paradas del crucero por el río Nilo visitamos el complejo de templos de Karnak y su Gran Sala Hipóstila.
Estaba impresionado ante las enormes piedras que formaban el bosque de columnas mandado construir por el faraón Seti I.
Mientras contemplaba aquellas ruinas, no pude dejar de pensar en la fe que había impulsado a los antiguos egipcios para que, con rudimentarias herramientas, hubiesen llegado a construir aquellas hermosas y gigantescas estructuras.

En aquellos momentos me vino a la memoria un viejo cura que me dio clases de griego y latín cuando estudiaba, interno, en un colegio.
¡Que tiempos aquellos!. Estudiando “griego” y “latín” a la mocosa edad de nueve años.
Pues como decía, aquel profesor, ante algunas de las preguntas que le hice sobre los muchos dioses y diosas que pululaban por el Olimpo griego, puso en mis manos un enorme libro sobre la historia del Antiguo Egipto. Me dijo que lo leyera y que si tenía alguna duda le preguntase.

Aparte de los muchos dibujos y fotografías sobre templos, estatuas y jeroglíficos que mostraba aquel libro, se podía leer una detallada descripción evolutiva del panteón de los dioses egipcios y de su religión.
Viendo las imágenes y tras leer con detenimiento la amplia lista de dioses, me di cuenta de las múltiples transformaciones que se produjeron en ellos a lo largo de su dilatada historia.
Dioses que aparecían y desaparecían con el paso del tiempo. Algunos volvían a ser adorados y reverenciados con distinto nombre pero con los mismos atributos. Otros eran nuevos para el pueblo, asimilados de las liturgias de otros pueblos conquistados y considerados como propios, en un sincretismo típico de todas las religiones.
Deidades que "subían" o "bajaban" de categoría al amparo de los diferentes gobernantes o por efecto de las fuerzas sociales imperantes en cada momento. Pasaron del politeísmo al monoteísmo y de vuelta al politeísmo según las conveniencias de sacerdotes, reyes o faraones.
Su clase sacerdotal gozaba de un enorme poder sobre el pueblo. Lo demostraron haciendo dioses a sus reyes, ordenando la construcción de imponentes templos y de gigantescas tumbas. Manipulando, controlando y tutelando la moralidad y los sentimientos de sus "fieles" seguidores. Todo a la mayor gloria suya, de su religión y de sus dioses.
Hasta que llegó un momento en que las circunstancias económicas, políticas y culturales cambiaron. Sus religiones fueron sustituidas por otras. Sus dioses cayeron en el olvido. Los templos, abandonados, se convirtieron en ruinas y sus piedras se usaron para construir santuarios de nuevas religiones. Los nuevos símbolos sustituyeron a golpe de cincel a los antiguos...

Una vez leído el libro se lo devolví al viejo profesor dando las gracias por el préstamo. Me contestó con una sonrisa paternal, preguntando si tenía alguna duda o si quería aclarar algo.
Sin pensar en las posibles implicaciones, le hice una simple y sencilla pregunta:
-¿Le va a ocurrir lo mismo a la religión católica?.
Recuerdo que la sonrisa desapareció de su rostro. Después de un rato, mientas me miraba fijamente a los ojos, contestó con voz pausada.
Su respuesta fue más escueta que mi pregunta:
-Posiblemente sí.
Desde aquel día, siguió dejándome libros para leer. Curiosamente todos de botánica y zoología.
Si por suerte aquel viejo profesor aún viviese, no podría imaginar la cantidad de preguntas que se me ocurrieron tras aquellas lecturas.
Las respuestas no las encontré en ninguna religión. Gracias a aquel cura, aún sigo leyendo libros de botánica y zoología.

martes, septiembre 05, 2006

BUROCRACIA


















Hoy tuve que hacer una gestión burocrática.
Solo era una simple y escueta pregunta.
Supuse que sería cosa de un cuarto de hora.
Fui pronto para no tener que esperar demasiado.
Busque una cola para ponerme detrás del último.
Solo vi varias personas distribuidas al azar por el local.
Cerca de la entrada y a la derecha había una pequeña mesa.
Sentado detrás de ella estaba un guardia de seguridad.
¿O era el distribuidor de despistados?.
Me miró de arriba abajo displicente.
Mientras me preguntaba, con cara seria, a donde iba.
Con cierto titubeo le dije lo que quería saber.
Me dijo que no había colas.
Señaló una máquina para sacar número.
Debía de apretar la tecla “B”.
Lógicamente para la ventanilla "B".
Lo hice y me salió un pequeño trozo de papel.
Tenía escrito el número 123-B.
Pensé que eso era imposible.
Si abrían a las 9.30 de la mañana (España madruga)...
Y eran las 10 de la misma mañana...
¿Cómo podían ir por el número 123?.¡!.
Le pregunté de nuevo.
Me contestó con una leve sonrisa.
Y es que la maquinita empieza con el número 100.
¿Inocentemente programada?. ¿Cuestión de imagen?.
Mejor no pienso. Somos menos a esperar.
En ese momento suena un zumbido y en la pantalla sale un número.
El 103-B.
Solo hay veinte personas antes que yo, esperando.
Desde una esquina, una señora sale disparada hacia la ventanilla.
Saluda a la joven que está detrás del cristal.
Se ríen. Al parecer se conocen.
Pregunta por la familia. Contesta que están todos bien.
La niña ya tiene cuatro años. ¡Cómo pasa el tiempo!.
Si parece que fue ayer cuando te casaste.
¿Se casó tu hermano?. Umm... Parece que no.
Pedro acabó, por fin, la carrera. Umm... Pues si.
Al parecer tienen que quedar para tomar un café un día de estos.
Y poder seguir hablando.
Que ahora no tienen tiempo.
La señora tiene mucha prisa.
Creen tener los números de los teléfonos mutuos.
Por si acaso no fuese así, toman nota.
Todos tomamos nota mentalmente.
Para llamar después y decirles lo que pensamos.
Bueno y... ¿qué problema tienes?
¡Por fin!.
La susodicha señora lleva una carpeta de cartón azul.
Siempre son azules, de cartón y con elásticos blancos.
La abre y saca un montón de papeles.
Algunos miran, nerviosos, el reloj.
Otros comenzamos a mirar el techo.
Hay una mancha en una esquina por una antigua gotera.
Después de pasar un tiempo indeterminado.
Vuelvo a la realidad.
Me quedan diez números por delante.
La joven atiende a un señor mayor.
De repente veo que está dando golpes al ratón del ordenador.
Parece que no se mueve el puntero en la pantalla.
¡Por Dios, que no se haya bloqueado!.
Sigue golpeando al ratón contra el mostrador.
Machacadito está el pobre.
Le da la vuelta, tira del cable, aprieta todos los botones.
Luego lo menea como si fuese un sonajero.
Nada. El puntero sigue inmóvil.
Por fin se da por vencida.
Se levanta sin decir nada al señor que tiene enfrente.
Comenta el problema con el chico de la ventanilla "C".
Prueba del "doble ciego".
Dos ventanillas "bloqueadas".
Dos personas "vapuleando" al ratón.
Pues si, ya tienen claro que se bloqueó.
Deciden que hay que reiniciar el ordenador.
La pantalla pasa del negro al azul y de nuevo al negro.
El que sigue pasando es el Tiempo.
¿Que hora marcaba el reloj?.
Solo las once y media.
Vuelve a estar operativa la pantalla.
Yo vuelvo a evadirme mirando la gente que entra y la poca que sale.
Quedan tres personas por delante.
Una no aparece. ¿Suicidio?.
La joven se mueve inquieta en el asiento.
Decide levantarse, agarra el bolso que tiene debajo del mostrador.
Sale por una puerta situada detrás de su asiento.
¿Necesitará quemar algo que no sea a los que esperamos?.
Ya estamos bastante quemados.
¿Precisará evacuar aguas menores o no tan menores?.
¿Es la hipoglucemia de las doce?.
¿Déficit en los niveles de cafeína?.
La duda nos corroe a todos.
Vuelve después de pasados cinco minutos.
Seguimos con la duda.
¡Ya!. ¡Por fin!. Me toca a mi.
Me acerco al cristal de la ventanilla.
La joven me mira y levanta una ceja.
Digo buenos días y le enseño un papel enviado por ellos.
Realizo la pregunta sobre la duda que tengo.
Me doy cuenta que no sabe la respuesta.
Me comunica que la contestación me la darán en la ventanilla "A".
Con flema norteña doy las gracias.
Y media vuelta en dirección a la salida.
Doce y media.
Decido volver otro día.
¿O mejor no vuelvo?.

martes, agosto 22, 2006

ANIMALITOS... ELLOS.

Dudas

1- ¿Cariño?

2- ¿Ducha?


1- ¿ "Delicatessen" para el "gourmet" más selecto?

2- ¿Aprendiendo qué no se debe comer?

viernes, agosto 18, 2006

VOY A DORMIR

Le recuerdo,
como recuerdo la década de los 70.
Tiempos de juventud y de ilusión perdidas...

"Bajo el tejado de cristal,
duermen el odio y la pasión,
sueños de gloria y de poder,
calman su gris desolación.
Tristeza de amor,
un juego cruel,
jugando a ganar,
has vuelto a perder"

Recuerdo al cantautor
de "Cuerpo de ola",
oculto en la bruma...

"En la noche sin luna
temblores de alba
dibujarán sus besos
sobre tu cama.
Cascabeles de sangre,
peces de plata
cantaron por tu cuerpo
de seda y nácar".


Y recuerdo el último poema de Alfonsina Storni:

"Voy a dormir"

"Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme puestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Pónme una lámpara a la cabecera,
una constelación, la que te guste,
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: oyes romper los brotes,
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que te olvides. Gracias... Ah, un encargo,
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido..."

Duerme, Hilario.
Solo son mis recuerdos.

martes, agosto 15, 2006

TERRITORIALIDAD ENTRE HUMANOS

Curioso, muy curioso...
Puede parece una tontería.
Pero siempre veo las mismas reacciones en determinados casos.
Voy a poner un ejemplo sencillo:
Hoy hace sol y calor.
Es un día perfecto para ir a ponerse moreno.
¡Lo que es la moda!.
Pues nada. Preparo los bártulos y me escapo a la playa.
Una vez que llego a ella, solo tengo que buscar un lugar donde tumbarme en la arena.
Comienzo a andar hasta llegar al que considero un buen rincón.
Después de dar varias vueltas creo haberlo encontrado.
Por pura casualidad. ¿?.
Bueno. Por casualidad o por la causa que sea, "mi" sitio está equidistante de todos los otros sitios ya ocupados, que a su vez están también equidistantes del resto.
Estoy a gusto con el lugar escogido y comienzo a organizar todo para poder tumbarme relajado.
Coloco la toalla bien extendida y a ser posible sujeta con piedras si las hubiese a mano, luego la mochila, la sombrilla, los zapatos, ropa...
Todo bien colocado y puesto en una posición determinada que delimita el espacio que considero necesario.
Lo chocante es que todos los demás hacen lo mismo.
Puede que sea una forma de luchar contra la ansiedad.
La generada al intentar satisfacer la necesidad de una identidad propia, frente al anonimato general. Posiblemente...
Las malas caras comienzan a aparecer a medida que aumenta la cantidad de gente en la playa y disminuye el espacio a repartir.
Y es que lo que vale para la playa, también sirve para marcar con macetas el jardín de nuestras casas, poner cercas en las propiedades e incluso dibujar fronteras en los mapas.
Los etólogos (los que se dedican a analizar el comportamiento de los demás y encima se atreven a sacar conclusiones) dicen que es un problema de territorialidad.
Pues eso, Territorialidad. Palabra que implica la “exigencia involuntaria e impulsiva” que nos hace defender el territorio que ocupamos. Parte innata e instintiva de toda conducta animal.
Llevado al límite, el fervor patriótico sería una expresión humana del instinto de territorialidad existente en todo animal.
Pero algo falla en este planteamiento.
La explicación de la Territorialidad en la especie humana, como una respuesta instintiva y animal, no aclara la adquisición por un colectivo humano de más territorio del que necesita para su sostenimiento.
Eso que llamamos, Imperialismo.
La excusa para este comportamiento, era
que la existencia de un Estado solo quedaba garantizada cuando dispusiera del suficiente espacio para atender sus necesidades.
Es el llamado “Espacio Vital”. Lo que los alemanes denominaron como Lebensraum.
Pero claro, el territorio conquistado nunca es suficiente para las supuestas necesidades.
Alguno se inventó el Tercer Reich a su costa y se atribuyó el derecho moral de adquirir tierras ajenas con el fin de atender a sus supuestas necesidades territoriales.
Las nefastas consecuencias todos las conocemos.
No fueron los únicos, ni los últimos.
En el resto de los animales no se encuentra un equivalente para este comportamiento humano.
La territorialidad humana es distinta de la animal, o al menos, mucho más compleja. Es una característica desarrollada en paralelo con la evolución cultural de las sociedades humanas. Una construcción, una estructura de origen cultural, simbólica y por tanto social.
El individuo humano toma conciencia de estar en un territorio que considera como propio, único, diferente y superior. Al compartir esta identidad con otros individuos pertenecientes a “su” tribu, asume con ellos que son únicos, diferentes y superiores.
Características que nadie podrá quitarles.
Quien lo intente será considerado inmediatamente como un enemigo opresor.
El compartir estas ideas incluso les mantiene y afianza en sus convicciones.
No solo tienen sensación de pertenencia a un territorio que consideran de su propiedad, sino que también asumen las características culturales del grupo social y el comportamiento específico dentro de ese territorio.
La Territorialidad humana, como construcción social, se modifica con el tiempo, se adapta a las circunstancias, está imbricada con el poder, el orden y los valores sociales.
El declive de los valores sociales, como concesión a la territorialidad, tiene el peligro de que todos los habitantes de un territorio se identifiquen con el concepto de un Estado-nación cerrado en si mismo.
Esto puede llevar a la justificación y legitimación de una guerra con la única excusa de la defensa de "su" territorio nacional.
Curioso, muy curioso...

domingo, agosto 13, 2006

JAULA PARA RATONES

Solo durante tres días.
Quise hacer un pequeño experimento.
No fue nada fácil.
En algunos momentos creí que no iba a poder lograr llegar al final.
Hubo algunos instantes que estuve a punto de caer en la tentación y dejarlo.
Pero al final lo logré.
He estado, tres días seguidos, ausente.
Ausente y apartado de todo lo que podríamos llamar una noticia.
Decidí que no iba a escuchar, mirar o leer ninguna noticia nueva durante tres días.
Pude llegar a un "acuerdo" conmigo para no oír la radio, ni encender la televisión, ni leer ningún periódico que estuviese al alcance de mis manos.
Mantuve cerrado el ordenador.
No miré si había cartas o propaganda en el buzón.
Incluso apagué el móvil.
En setenta y dos horas, realmente no estuve para nadie.
¿Probaron a hacerlo?. Inténtenlo.
A las seis horas de comenzar el experimento ya tienen "mono".
En mi caso. Cuando acabaron los tres días, fui directo al mando de la televisión.
Le di al "ON" y no paré de "zapinear" hasta llegar a un canal con noticias.
A medida que estas entraban por mis sentidos, comencé a notar una enorme calma.
Empecé a sentirme relajado.
De nuevo volvía a girar "la rueda de ejercicios" dentro de la jaula.
Y me di cuenta que todo estaba en perfecto orden.

viernes, agosto 11, 2006

CUANDO EL BOSQUE SE QUEMA

¿Realmente se está produciendo un Cambio Climático?
¿Tenemos parámetros objetivos que demuestren realmente que ese cambio está sucediendo?.
Si sucede. ¿A que velocidad y con que intensidad lo hace?.
¿Ocurre en todos los sitios o solo en zonas muy limitadas del globo terráqueo?.
¿Perdurará e irá en aumento o acabará estabilizándose?
Todas estas preguntas y otras muchas llevan intentando contestarlas los científicos que se dedican a estudiar esta disciplina desde hace ya bastantes años.
Nuestro corto tiempo de vida no nos da la perspectiva suficiente para poder estimar si las modificaciones que apreciamos en el Clima son estables o pequeñas fluctuaciones recuperables en un corto periodo de tiempo.
Es muy posible que las variables a tener en cuenta sean demasiadas y resulte imposible manejar y evaluar tan enorme cantidad de datos.
Puede que sus resultados estén, en algunos casos, influidos por ciertos intereses espurios.
Pero sus estudios no aportan demasiadas soluciones clarificadoras a los problemas planteados.
Bueno, dejemos que los muertos entierren a los muertos.
El resto del mundo, la gente corriente, que pasea por la calle y mira al cielo para ver si hoy habrá más suerte y llueve un poco, o para ver si por fin va a dejar de llover.
Pues eso. Nosotros.
Nosotros empezamos a asumir que eso que se llama Cambio Climático puede ser una innegable y seria realidad.
Y es que empiezan a salpicarnos las consecuencias.
Sequías, lluvias torrenciales, violentos tornados, huracanes y ciclones, inviernos y veranos con temperaturas extremas.
Todo ello nos hacen pensar que algo grave puede estar pasando.
Por lo que respecta a nuestra limitada zona del sur de Europa, la sequía nos agobia. Y como resultado los incendios están a la orden del día.
El poco bosque que aún queda sin talar esta siendo consumido por las llamas.
Lo pirómanos e incendiarios están haciendo su agosto (nunca mejor dicho).
Los primeros con su tendencia patológica para provocar fuegos de forma deliberada y consciente, buscando el placer malsano que sienten al encender fuego, presenciar sus efectos y participar en sus consecuencias.
Los segundos buscando hacer daño, con afán crematístico o a saber con que otras oscuras pretensiones.
Al final el resultado es el mismo.
Donde antes había un bosque, en poco tiempo solo queda tierra abrasada.
Sin solución a corto ni medio plazo.
Estamos tirando la estabilidad futura de nuestro entorno.
Como siempre, nadie quiere cargar con la culpa.
Los políticos se llenan la boca de buenas palabras y promesas.
El resto nos dejamos llevar por la desidia o el fatalismo.
Solo aquellos que, con escasos medios, arriesgan sus vidas intentando apagar el fuego, aportan algo entre tanta sequía de ideas como de agua.
Lo único claro entre la gran humareda resultante, es que si no hacemos algo y pronto por detener el profundo deterioro de nuestros ecosistemas, en pocos años podremos decir que... “El Sahara si empieza en los Pirineos”.

martes, agosto 01, 2006

TRAJES BLANQUEADOS


Ayer volví a “Tara”.
Bueno, no...
No fue a ese mítico lugar donde fui... pero estaba muy cerca...
Realmente di un paseo por la vieja ciudad de Nueva Orleans y alrededores, poco tiempo antes de que diera comienzo la guerra de Secesión Americana, con sus habituales conflictos entre el Norte y el Sur, y el terror de la fiebre amarilla como trasfondo.
Y es que volví a disfrutar con la visión de la “casi” obra maestra del Séptimo Arte, "JEZABEL", del gran William Wyler.
Aún sigo viendo, en mi retina, el color ROJO brillante de los pliegues del vestido de Julie Marsen (una insuperable Bette Davis) dar vueltas y vueltas al compás de una música impactante y tensa (excelente Max Steiner) en el baile de sociedad donde, según la tradición, todas las mujeres debían vestir de blanco, aunque la película fue realizada en un precioso y cuidado “blanco y negro”.
Las causas por las que la protagonista se puso un traje rojo en vez de uno blanco no vienen al caso. Pero si sus consecuencias.
No voy a hablar de la descripción que se realiza en la pelicula de la sociedad esclavista sureña de aquella epoca.
Ni de sus reglas de juego o sus códigos de honor caducos y trasnochados para nuestra época pero, posiblemente, válidos para la suya.
Tampoco voy a entrar en el poder que tiene cualquier sociedad, incluida la actual, para “reconducir” una conducta que considera “inapropiada” para sus propias pautas preestablecidas.
Solo me interesa remarcar en este momento, lo hipócrita que puede llegar a ser la sociedad que nos rodea y de la cual somos integrantes.
Todos presumimos de ser abiertos, condescendientes, liberales, tolerantes, homófilos, desprendidos, flexibles, benévolos, antirracistas, etc...
Pero seguimos dejando que el traje ROJO escarlata, de vueltas y vueltas solo, en el centro de la pista, mientras nosotros, con nuestros trajes blanqueados, nos apartamos discretamente en cuanto notamos que se acerca demasiado a nuestras cómodas existencias.